Símbolo DFD

Diseñar para uno mismo siempre es un reto. A priori puede parecer que tienes el terreno mucho más plano y que llegar a una solución óptima es más sencillo pero hay que gestionar los factores que hacen de tí mismo un cliente difícil de trabajar y contentar. La clave para gestionar estos factores es tratar de poner distancia entre el yo diseñador y el yo cliente para que sea otro proyecto más. 

Presión profesional
Es lógico suponer que la identidad corporativa de un diseñador debe ser buena, reflejo de su experiencia, capacidad …etc. La presión que supone realizar una tarea que puede ser juzgada como un sinónimo de tu pericia es considerable.

Autoexigencia
El nivel de autoexigencia puede dispararse hasta límites exagerados, donde siempre hay un detalle (seguramente insignificante) que no termina de gustar y que necesita revisarse una y otra vez. Lo que no se hace con otros clientes tampoco se debe hacer en este caso. Apuntar hacia un resultado excelente es lógico mientras no se caiga en un bucle de correcciones que no mejoran el resultado, o incluso lo pueden empeorar.

Tiempo
Si tienes la suerte de tener proyectos en marcha, tus clientes tienen prioridad por encima de todo y por lo tanto el diseño de tu identidad no suele disponer de muchas horas, o si las tiene no son las mejores. Probablemente es el factor más difícil de resolver pero hay que ser consecuentes: si tu identidad es tan importante también merece y necesita de horas de trabajo de calidad.

Cuando llevé a cabo el cambio de mi marca corporativa (Fuel) a mi marca personal (DF Brand&Motion) sabía que diseño de mi identidad visual iría para largo así que opté por aplicar una solución eventual: lanzar mi nueva marca utilizando un logotipo que estuviera alineado con la idea que tenía planeada inicialmente y acabar la identidad en una segunda fase, dándole el tiempo que fuera necesario para llegar a un resultado óptimo.

Tarjetas Diego Fernández Brand & Motion Design

Tras casi cuatro meses de trabajo llega el momento de su lanzamiento final. La marca está construida mediante la combinación de un isotipo geométrico, casi abstracto (iniciales DF) y el logotipo inicial formulado en una tipografía sans serif. Salta a la vista que me inspiro en el estilo suizo pero tipográficamente quería ir un poco más allá de mi querida Helvetica y utilizar algo más contemporáneo. La Aktiv Grotesk (de daltonmaag.com) es la tipografía que lo ha permitido.

Poster Diego Fernández Brand & Motion Design

El resultado cuadra con lo que necesito para la nueva etapa post Fuel: una marca de carácter personal, que comunique un enfoque más cercano, centrado en mi figura como profesional experto en marca y motion graphics, con una experiencia contrastable como diseñador, profesor universitario y consultor de marca. Un isotipo contundente y una tipografía de corte suizo (pero contemporánea) que me permiten desarrollar un sistema que despliegue mi identidad en diferentes soportes y formatos, especialmente en motion graphics.

Ahora ya puedo decir del todo, welcome Diego Fernández Brand & Motion Design!